El exmandatario de Bolivia, Evo Morales, ha pedido al gobierno de su nación que otorgue refugio político a Saúl Méndez, dirigente sindical de Panamá y líder del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs). Méndez entró a la legación diplomática boliviana en Panamá el miércoles 21 de mayo, en busca de resguardo diplomático debido a lo que califica como una persecución política en su nación.
En su cuenta de X, Morales manifestó su apoyo a Méndez, solicitando al gobierno de Bolivia que concediera el asilo necesario. En su publicación, enfatizó que tanto Méndez como sus colegas están siendo perseguidos en Panamá. Este llamado está dirigido al presidente de Bolivia, Luis Arce, quien en el pasado desempeñó el cargo de ministro de Economía bajo la administración de Morales.
En reacción, el mandatario de Panamá, José Raúl Mulino, expresó su respeto por la opinión de Morales, aunque resaltó que él no es el presidente vigente de Bolivia. Mulino destacó que cualquier resolución sobre el asilo es responsabilidad del gobierno de Arce.
Méndez accedió a la embajada de Bolivia en Panamá al saltar la valla que rodea la sede diplomática. Ahora está bajo resguardo provisional mientras las autoridades bolivianas consideran su petición de asilo. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá comunicó que será el Consejo Nacional de Refugiados en La Paz quien decidirá sobre la concesión del asilo.
Este caso se enmarca en un contexto de tensiones políticas en Panamá, donde líderes sindicales han enfrentado acciones legales. La Fiscalía Segunda contra la Delincuencia Organizada giró una orden de aprehensión contra dirigentes sindicales, lo que ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos y laborales.
La petición de Morales reabrió discusiones sobre el derecho al asilo y la seguridad de los dirigentes sindicales acosados. Anteriormente, Morales fue acogido en México con asilo político después de dejar la presidencia de Bolivia en 2019, durante una situación política complicada en su nación. Este hecho histórico fortalece su posición en pro de otorgar asilo a quienes sufren persecución política.
La comunidad internacional prestará atención a la resolución que tome el gobierno de Bolivia respecto a la petición de Méndez, ya que podría influir en los vínculos diplomáticos y en la salvaguarda de los derechos humanos en la zona.
Mientras tanto, organizaciones sindicales y de derechos humanos han expresado su solidaridad con Méndez, instando a las autoridades a garantizar su seguridad y a respetar los principios del derecho internacional en materia de asilo.
Este ejemplo resalta la relevancia de los sistemas internacionales de resguardo para personas que sufren persecución política, y cuestiona el papel de las naciones en la protección de los derechos esenciales.

